¿Por qué le dedico tan poco a lo que de verdad me importa? Y sobre todo, ¿por qué me doy cuenta demasiado tarde de lo que en realidad me importa?
¿A quién quiero engañar? Intento tapar el hueco que dejaron grandes personas con otras que apenas significan nada.
Hablo de Ana...
Hay tantas cosas que quiero contarle, tantas fotos que enseñarle y, sobre todo, tanto que agradecerle.
Hizo que me sintiera, por primera vez, persona.
Dejó que me sentara en la orilla y llorase sin preguntarme absulotamente nada, y me abrazó.
También quiso que fuese yo la que tomase la decisión de contarselo, cuando quisiera, cuando estuviese preparada.
Tan pronto me vio caminar por aquella playa, casi desierta, vino y caminó junto a mí. No hablamos, apenas, en el casi kilómetro y medio que medía aquella fantástica playa, pero en sus ojos vi como me decía que ella estaba allí, que podía contar con ella.
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